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jueves, 13 de abril de 2023

¿POR QUÉ NO?


¿Cómo no amar

a la magnánima natura

si soy tan de ella 

como no soy de nadie ahora? 


¿Cómo no embelesarme,

si con absoluto silencio 

despliega obras de arte

con sus crepúsculos 

y amaneceres? 


¿Cómo no admirarla, 

si con una flor solitaria

que delicadamente ofrenda

a la primavera instala

aunque el invierno more? 


¿Cómo no respetarla, 

si es la musa más perfecta 

que a mis versos despabila

aun cuando cerrazones

y borrascas medren dentro? 


Viviana Laura Castagno Fuentes 

lunes, 10 de abril de 2023

LO INCIERTO

 

Hay algo que está desafiando,

probando mis límites 

y mi estabilidad emocional

con enorme contundencia

y hasta me atrevo a asegurar

que se ha vuelto "inmanejable".


Porque necesito, me urge,

—una respuesta diría—

un anclaje certero 

para estas desazones.


"Incertidumbre"

—es la definición exacta—

para un sentimiento 

que se ha instalado 

hace un tiempo

y desorganiza mi vida

como si tuviese 

un itinerario diseñado

para sus desmanes.


Y tengo la convicción

de que no se exiliará

fácilmente —así nomás—

hasta que no haya 

una revelación

o una manifestación

que arroje luz

sobre las penumbras.


Pero, cuando no hay nada

y las preguntas 

forman montañas

como la arena dúctil

cuando el viento implacable

con terquedad la amontona,

—entonces los espacios vacíos—

se van agigantando

porque las odiosas

incertidumbres

—en bosques impenetrables—

se han convertido.


Viviana Laura Castagno Fuentes

domingo, 9 de abril de 2023

LO QUE HEREDÉ

 

La muerte lisa y llana

está interpelando

con enorme contundencia

mi vida toda,

no hay espacio

que esté al margen,

porque la ausencia

desestabilizó todo.


La enorme devastación

no dejó resquicio

sin horadar,

nada es igual ahora

y estoy aprendiendo

a vivir solamente

—con recuerdos—.


Es como hacer un viaje,

pero la carretera

por donde transito

no está afuera

sino adentro.


Y no posee carteles

que me orienten,

me extravío

y no logro atisbar

si estoy volviendo

o yendo todavía.


Nada, ni nadie,

desmoronó con creces

mi universo

como lo hizo

este adiós.


Está poniendo a prueba

mis capacidades

mis límites interiores,

para sostenerme

y no trastabillar

porque abajo...

está el precipicio.


¿Saldré indemne?


Porque convengamos

soy otra ahora,

diferente, lesa,

fui edificada, cincelada,

con valores

inexpugnables,

esos que se atesoran

en el alma,

no en una caja

de seguridad bancaria

y se convirtieron

en la "herencia perfecta".


La muerte...

¡Sí, la muerte!

porque no quiero

ni deseo utilizar

eufemismo alguno

—y menos una metáfora—

ella se ha llevado

partes mías

y tengo zonas

desiertas, rasas,

que se parecen

a la estepa siberiana.


Pero, se quedó el amor

inconmensurable

el que me habita

desde siempre

—como el aval certero—

que evitará a ultranza

un deslave potencial

hacia el precipicio.


Viviana Laura Castagno Fuentes

sábado, 8 de abril de 2023

INTENTOS

  

En los designios inevitables
que los caminos de la vida
nos presentan día a día,
—apareces— como si jamás
te hubieses ido.

Estás resguardada 
en la sutil biblioteca 
que diseñó el alma,
—eres el tesoro preciado—
que mutó en segundos
a una ausencia insalvable.

Pero también te inmiscuyes
con enorme contundencia
en la avecilla que entona 
una sutil melodía
desde el sauce que la abriga.

Y estás, en ese cielo límpido,
que plagia al mar 
—que admirabas y desconocías—
cuando de azul se inviste
y en cada intersticio se derrama.

Estás, en el café de las mañanas,
en cada pétalo que se despereza 
—como si aquí estuvieses—
para desatar la magia 
de otros despertares.

Pero —y el pero sabe a desazones—
es mi imaginación 
la que te despierta,
para traerte a este presente
tan desolado e incierto
—porque solo recordándote—
mutan a luz mis cerrazones. 


Viviana Laura Castagno Fuentes

miércoles, 5 de abril de 2023

INCOMPRENSIÓN


¿Dónde está

el zorzal

que nos visitaba, 

extravió su árbol

o tal vez su rama?


¿Era un emisario

trayendo un anuncio

que evité escuchar

o por preservación 

leer no supe? 


¿Sería el mismo, 

aquel que mis sueños 

durante años 

—en mi Núñez amado—

despabilaba? 


¿Por qué 

mutó su melodía 

o sabía él 

que —una despedida—

era el mensaje implícito? 


¿Dónde está 

el zorzal, dónde, 

por qué me visita 

cada atardecer 

un colibrí ahora? 


Viviana Laura Castagno Fuentes 

ES LA MIRADA

 

Estoy...

Aunque no me veas

porque se apagaron 

las luces

y a tientas continúas.


Estoy...

Aunque no me oigas

porque el silencio 

se impuso

y amordazó a las palabras.


Estoy...

Aunque borró el mar

mis huellas

y secuestró los anclajes

que para ti había dejado.


Estoy...

Aunque haya fenecido

la fragante gardenia,

era ella testigo mudo

de una especial ofrenda.


Estoy...

Recuerda, no me he ido,

me hallarás siempre

donde haya una gota

de rocío besando 

a un pétalo somnoliento

para despertarlo.


Estoy...

No me he ido

porque

verdaderamente

el alma jamás se va.

Estoy...


Viviana Laura Castagno Fuentes

martes, 4 de abril de 2023

OTRO UNIVERSO


El mar posee dones,

desafía al raciocinio

pero no es una actitud 

de beligerancia,

percibo que me interpela.


Es tan magnificente

el ecléctico,

que apenas parpadeo

se produce un cambio:

es otro, no es el mismo,

mutó su faz, 

acariciaba con sus olas antes

y ahora es un león rugiendo.


Me aparto un momento

de la furia de sus aguas

para comprender 

su mensaje,

y comunica tanto 

con su vehemencia. 


Es un escultor perfecto, 

cincela lo pétreo

con sus embestidas

y convierte lo inanimado

en bellísimas obras de arte. 


Es un prestidigitador,

cuando con sus olas 

intempestivamente avanza

abduciendo a la playa,

pero cuando se retira 

sus ofrendas aparecen.


Es una desmesura

el magnánimo,

un cuadro pergeñado

por prodigioso artista,

exhibe por fuera

toda su versatilidad

pero por dentro,

atesora a un universo

que es y será 

un misterio perpetuo

para la osadía humana.


Viviana Laura Castagno Fuentes

lunes, 3 de abril de 2023

LA FELICIDAD COMO OBLIGACIÓN

Nos han atosigado tanto con la "actitud positiva y la felicidad per se", que diría sin temor a equivocarme: "Han impuesto una dictadura sobre los sentimientos, están oprimiendo la libertad de sentir".

Ya no alcanza con la ideologización en temas de la política y afines, se han inmiscuido en lo más profundo de nuestro ser, en nuestra alma.

Porque: ¿Cómo osar no ser feliz en una sociedad estólida que tiende a imponer a diestra y siniestra la felicidad a perpetuidad y nos lo grita día a día desde sus diferentes medios masivos de "programación mental y/o emocional"?

Disculpen ustedes, he aquí una pésima alumna, una que siempre acostumbró a no obedecer cuando algo le era impuesto, sino que todo cuestionaba, porque jamás acepté las cosas como me fueron dadas. 

Por lo tanto, disculpen "los hechiceros en aras de la felicidad sempiterna", en mí hallarán a una díscola, que en última instancia seguirá siempre los cánticos de su alma prIstina, ignorando todo lo que la masificación social exige.

Estoy triste y nadie tiene injerencia alguna sobre mis sentimientos, ni la tendrá. Soy un ser humano, no una piedra, por lo tanto seré quién marcará el compás de mis lágrimas o de mis risas, no comparto un ápice la tendencia fría e impersonal para instalar a "la felicidad" como una actitud a seguir, porque los deprimidos o entristecidos "gozamos de mala prensa".

Muchas gracias a mis Padres, ellos me dieron libre albedrío para pensar, sentir y discernir, pero también instalaron los límites pertinentes.

Me hartaron los gurúes del positivismo, los que no permiten que el dolor sea un sentimiento absolutamente normal y humano, porque espanta los propósitos para seguir acumulando rehenes de sus doctrinas cada vez más "absurdas y peligrosas".

Disculpen ustedes: Estoy triste y seguiré estándolo por mucho tiempo más, guste a quién gustare.


Viviana Laura Castagno Fuentes

LAS AMAS

 

Cuánta orfandad generan

las palabras cuando exiliarse eligen,

son avecillas estrenando alas

cuando hacia otros universos viajan.


No hay reclamo alguno

porque es improcedente,

han volado a fecundar otros lares

estarán cómodamente asiladas

en quién estará plasmándolas.


Ese estado de indefensión 

genera un ímpetu genuino

cuando al rescate salgo

ellas están aquí, allá, 

es cuestión de mirar profundo.


Justo allí donde crece la hierba

hay una palabra aguardando,

o en la algarabía de las aves

cuando su sinfonía entonan.


Otras están escondidas,

en el aroma de las gardenias

cada vez que una brisa las mece

o en un colibrí, cuando las liba.


Hay ausencias, hay éxodos, 

y hay vacíos que se instalan,

ellas son amas del cielo

y yo aquí, tan terrenal, tan finita,

y tan de ellas... su presidiaria.


Viviana Laura Castagno Fuentes

sábado, 1 de abril de 2023

EXTRAVÍOS

 

¿Cómo era 

el sabor y el aroma

de un pan casero? 


¿Dónde estaba 

antes, la mar 

que llevo hoy dentro? 


¿Por qué 

no supe ver 

lo que sí vieron 

otros? 


¿Cuándo volverán 

los amaneceres 

a despertarme? 


¿Se quedarán 

huérfanas

mis preguntas? 


¿Se llevó 

el universo

las respuestas? 


Viviana Laura Castagno Fuentes 


EN ORFANDAD ABSOLUTA

 

Si supieras la orfandad en la que vivo, si supieras —hay heridas que sangran todavía—intento cerrarlas cada día te confieso, pero es un imposible, una tarea ardua, un intento fallido que allí se queda.


Si supieras, se quedaron mis besos ateridos y extraviados sin destino
porque no pude dejarlos, no pude, sobre tu frente que tal vez los esperaba.


Si supieras —me inventé una realidad paralela—, me convenció la imaginación frondosa que todo resultaría bien y que sanarías, pero hoy después de treinta años de ausencia, esos besos vagan por el universo de mi vida, porque no pudieron quedarse sobre tu frente Papá.


Viviana Laura Castagno Fuentes

LO QUE HA QUEDADO


Quedaron guardadas

hasta tus pisadas —diría—

porque están tu voz,

tus silencios, tus obras

y hasta tu carcajada

tan genuina y contagiosa.


Todo está atesorado, todo,

pero no por un acto

de acumulación vana

y menos por avaricia,

—sino porque tu amor—

está presente en la casa

y en nosotros reverberando.


El adiós vino investido

—de un sino trágico—

y fue tan sorpresivo

que no dejó nada indemne,

hasta las plantas 

están languideciendo.


Cada día es diferente,

todo es reconstrucción ahora

y la tarea seguirá 

por mucho tiempo presumo,

quedó intacto lo de afuera

pero el desastre...

—el desastre está adentro—.


Viviana Laura Castagno Fuentes

viernes, 31 de marzo de 2023

SOLO PLENITUD


Diré mil veces, será sin proponerme por supuesto, pero no importa: "Escribir es el supremo placer que poseo, es la felicidad incrustada en mis células, cada vez que por palabras soy amueblada".


Pero, cuando el abandono percibo, en mendiga me convierten.
Las busco en rincones, en libros despiertos y dormidos, las persigo como a mariposas y son tan hábiles, tan astutas, que se alejan. 

Y pienso, estarán viajando hacia otras almas que las necesitan, para invadir con su luz y desplegar toda la magia. 

Porque es justamente ese el sentimiento: el de la magia, porque cuando llega la inspiración se abren innumerables ventanas y garantizan que a través de ellas ingrese el universo con sus titilantes estrellas y nos modifique. 

Escribir por placer, pero también por una imperiosa necesidad, que es inefable muchas veces, son palabras abarrotando cada intersticio de mi mente y deseando ser excarceladas cuanto antes. 

Y allí reside mi dilema: ¿Acaso soy una vil carcelera de letras que se sienten atrapadas? 

¿Soy una angurrienta que las devora sin tomar consciencia? 

No, no deseo ese mote, mi ilusión es ser sencillamente un medio para la emancipación de cada una de ellas, las portadoras de sentimientos tan íntimos, tan míos y también ajenos, que buscan con ansias ser compartidos con tantos corazones desolados y hambrientos. 

Diré mil veces o millones, pareceré una ilusa: "Escribir es el supremo de los placeres, dan sentido a mi existencia y es la respuesta a tantas preguntas que en ningún espacio encuentro".

Viviana Laura Castagno Fuentes 

DOCENTE ÉL

 

El dolor es un docente,

—es un gran pedagogo—

nos explica con solvencia

lo que aún no comprendimos,

porque distraídos viajábamos

o porque tal vez no quisimos.


El dolor llega investido

de vientos huracanados

—demuele con contundencia—

los frágiles cimientos erigidos

pero también los que resistían.




El dolor nos exhibe desnudos,

—nos arranca de cuajo—
 

desde el piso, hasta el techo

que nos preservaba,

el despojo es tan inmenso,

que aún acompañados

solos estamos.


Él carece de 
alertas,

no hay recetas, ni manuales, 

ni guías instructivas

—es un tifón en un piélago bravío—

y nos reduce a todos

a náufragos sin brújulas ni puertos.


Viviana Laura Castagno Fuentes

EL MAESE

 

Por doquier, 

—hacia donde mire, hay indicios—

algunos son apenas visibles

pero otros...

exhiben todas las evidencias.

Es tan parecido 

y es tan diferente a la vez,

tiene potestades cuasi 

humanas

—porque nos habla sin hablar—

sobre pérdidas y despojos.


Porque: ¿Qué es la vida sino?


¿No es acaso un aula magna

para aprender a perder

y a dejar ir todo

lo que cumplió su ciclo?


Y sobre desgarros y 

ausencias

él es un experto,

llega para desbaratar todo

y no queda más que

acostumbrarnos.


Marzo es el mes, 

—es el mes de los despojos—

esos que tienen su génesis 

allí donde el alma duerme.


Pero también anida

en cada manifestación 

de la natura,

cada vez que el otoño 

—ese gran prestidigitador—

arrasa con los esplendores. 


Marzo es su mes, 

es el mes de los exilios

de los inevitables adioses 

y sobre ello... 

—el otoño enseña como nadie—. 


Viviana Laura Castagno Fuentes 

SOBRE ADIOSES


Y nos desperdigamos en los adioses,

dejamos en ellos partes nuestras

somos amalgamas, fusiones,

hechuras propias y ajenas.


Y somos jirones, esperpentos,

árboles sin raíces, aves sin cielos,

somos paréntesis interminables

y otras —eternos puntos suspensivos—.


Y naufragamos en los adioses

—porque se esfumaron los puertos—

somos navíos errantes e inestables

sin brújula, sin mar, ni derrotero. 


Y uno muere en los adioses, 

y no hay resarcimientos posibles

—aprendemos a vivir cercenados—

porque nos arranca el alma de cuajo. 


Viviana Laura Castagno Fuentes 

miércoles, 29 de marzo de 2023

TEMORES JUSTIFICADOS


No temía al frío, ese que insensibiliza la piel del cuerpo, hace tiritar y hasta castañetear los dientes. Temía al peor de todos los fríos, el de los sentimientos, el que cala al alma y la petrifica.

Le temía, porque el otro frío se supera con un abrigo, con un té calentito o con una fogata improvisada con maderas de pino seco.

Pero, cuando hay corazones petrificados, a veces necesitan un tiempo prolongado para curarse, para quitar esa capa de insensibilidad que los inutiliza para amar y dejar amarse.

Era razonable que sintiese miedo, porque entregaba tanto, no medía a quién ni cuánto y un día comprendió que el resto del mundo seguía con su vida, sin valorar su magnanimidad intrínseca. 

Ya no temas, algún día se descongelarán los sentimientos, se caerán una a una las capas de hielo que los anestesian y aparecerán corazones curados y en estado de pureza.

Confieso, que tanta decepción tendrá su recompensa y volverás a sentir que poseer un corazón enorme y desinteresado, te habrá convertido en un ser humano extraordinario, tan especial como para perpetuarte en una poesía, que alguien seguramente ya la estará pergeñando.


Viviana Laura Castagno Fuentes


DECISIONES


Cuántas veces

—elegí callar—

para no molestar

ni incomodar a otros.


Cuántas veces

—investida de verdades—

espanté a la mentira

y la soledad absoluta

fue mi única compañía.


Cuántas veces

por desdeñar lo prosaico  

y abrazar convencida

—lo que mi alma dicta—

me expulsó la estulticia ajena.


Cuántas veces

—busqué con avidez—

en otras galaxias

respuestas que aquí 

todavía no encuentro. 


Cuántas veces

—me respondió la natura—

sin necesidad de palabras

y con ella y su solvencia

comprendí todo. 


¡Cuántas veces !...tanto.


Viviana Laura Castagno Fuentes

martes, 28 de marzo de 2023

LO LOGRARÉ...


Estoy intentando —te confieso—

con las herramientas que poseo

y con las que he ido anexando 

de aquí, de allá, de todas partes,

aunque a veces parezca 

insuficiente.


Estoy intentando, debo admitir,

y apelo a las estrategias

—evocando tu ingente legado—

sobre el amor desinteresado,

la humildad, el desapego,

la capacidad para perdonar

aun cuando era muy complejo.


Estoy intentando —de a poco—

porque el desierto que poseo

aquí dentro se expande día a día

—me está arrasando—

y a veces no logro continuar 

sin derrumbarme hasta el suelo.


Pero lo intento —con creces—,

es como pretender subir 

una montaña empinada

sin cuerdas, ni arneses,

o correr por la arena

con zapatos de taco alto.


Estoy intentando todo,

o casi todo te diría,

porque mereces mis risas

no mis lágrimas, 

mereces lo mejor de mí

porque he celebrado  

durante sesenta y seis años

un obsequio magno del universo:

—A ti, adorada madre—.


Viviana Laura Castagno Fuentes

domingo, 26 de marzo de 2023

ESTRATAGEMAS


Muchas veces elijo

abstraerme del afuera, 

porque me atosiga con creces

el ruido atroz que genera

la inhóspita indolencia.


Muchas veces, muchas, 

utilizo una armadura

es invisible a los ojos

solo la visibiliza el alma

y posee efectos infalibles. 


Muchas veces decido

viajar hasta la mar, 

él sabe sobre contenciones

es un regazo amparador de 

madre

donde se esfuman los daños 

todos.


Muchas veces escojo, 

esparcir mis primaveras 

las que llevo adosadas dentro

aunque este estólido mundo

me proponga mil inviernos. 


Muchas veces... 


Viviana Laura Castagno Fuentes